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En la era de las distracciones, el sexo a menudo se convierte en otra tarea que realizamos en "piloto automático" o con la mente enfocada en el resultado (el orgasmo). El Mindfulness Sexual (o atención plena) es la práctica de estar completamente presente en el momento íntimo, lo que desbloquea sensaciones más profundas y una conexión más auténtica.
💨 ¿Qué es la Ansiedad por el Rendimiento?
Muchas veces, durante el sexo, nuestra mente se llena de ruido: "¿Le gustará esto?", "¿Estoy tardando mucho?", "¿Voy a tener un orgasmo?". Esta preocupación es la ansiedad por el rendimiento, y es la mayor enemiga del placer, pues nos saca del cuerpo y nos lleva a la cabeza.
El mindfulness es la herramienta para apagar ese ruido.
🔑 3 Claves para Practicar el Mindfulness Sexual
La atención plena en el sexo no es una técnica compleja; es una forma de reorientar tu enfoque:
1. Conéctate a tus Sentidos (Aquí y Ahora)
En lugar de pensar en el futuro (el clímax) o el pasado (algo que dijo tu pareja), concéntrate solo en lo que estás experimentando en este instante:
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Tacto: ¿Cómo se siente la textura de su piel? ¿La suavidad de la tela de las sábanas?
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Sonido: ¿Qué sonidos estás haciendo? ¿Qué sonidos hace tu pareja?
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Olfato/Gusto: Percibe el aroma de su piel o el sabor de un beso.
2. Suspende el Juicio
Cuando te distraigas o te venga un pensamiento (ej. "Tengo que lavar la ropa"), simplemente obsérvalo y déjalo ir, sin criticarte. No luches contra el pensamiento; solo devuelve suavemente tu atención a la sensación física de tu respiración o el contacto con tu pareja.
3. Enfócate en la Respiración
La respiración es el ancla del mindfulness. Al respirar lento y profundo, te relajas. Intenta sincronizar tu respiración con los movimientos o la respiración de tu pareja. Esto es un poderoso ejercicio de conexión íntima que reduce la ansiedad de inmediato.
Conclusión: El objetivo del mindfulness sexual no es tener "mejores" orgasmos, sino tener una experiencia sexual más rica, profunda y menos estresante. El placer sigue al presente.
