Tiempo de Lectura: 2 minutos
Aunque hoy en día tenemos una variedad de lubricantes sofisticados, el deseo de hacer el sexo más cómodo y placentero es tan antiguo como la civilización misma. El lubricante íntimo tiene una rica y sorprendente historia que se remonta miles de años.
🏺 Antigüedad: Aceites y Fluidos Naturales
Antes de la era moderna, la gente dependía de lo que la naturaleza y la cocina les proporcionaban:
-
Grecia y Roma (Siglos V a.C. en adelante): El aceite de oliva era un lubricante popular, especialmente para el sexo anal, gracias a su disponibilidad y textura resbaladiza. Sin embargo, sabemos que su uso no era ideal, pues puede dañar los preservativos de látex (¡si hubieran existido!). Otros aceites vegetales también eran comunes.
-
Asia Oriental (Dinastías Antiguas): Se utilizaban extractos botánicos, como el almidón de plantas, o incluso fluidos corporales naturales para facilitar la penetración.
-
Egipto: Utilizaban gomas vegetales y sustancias viscosas, muchas veces mezcladas con miel o fragancias.
🧪 El Siglo XX: Llega la Química Moderna
La verdadera revolución llegó con la química y la conciencia de la higiene y la salud sexual:
-
1904: El Nacimiento de la Jalea de Vaselina (Petroleum Jelly): Inventada a finales del siglo XIX, la vaselina comenzó a usarse como lubricante, aunque hoy sabemos que no es segura para uso interno, ya que no es soluble en agua y puede propiciar infecciones.
-
Décadas de 1930 a 1950: Lubricantes Solubles en Agua: Con el auge de los preservativos de látex, se hizo crucial crear lubricantes que no degradaran el material. Así nacieron las primeras fórmulas a base de agua, como el K-Y Jelly, originalmente creado como un lubricante quirúrgico. Esta fue la primera vez que se priorizó la seguridad y la compatibilidad sobre la simple textura.
-
Siglo XXI: Silicona y Híbridos: La llegada de los lubricantes a base de silicona (duraderos y resistentes al agua) y los híbridos (mezcla de agua y silicona) ofreció a los usuarios más opciones, compatibles con casi todo (excepto los juguetes de silicona).
Conclusión: La búsqueda del placer y la comodidad ha sido constante. Lo importante es que hoy tenemos opciones seguras, higiénicas y compatibles con el sexo seguro.
