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Si sientes dolor durante las relaciones sexuales, debes saber algo fundamental: no, no es normal, y sí, tiene solución. El dolor sexual persistente o recurrente es conocido médicamente como dispareunia, y es un problema común que afecta la calidad de vida y la intimidad.
El sexo debe ser placentero, nunca doloroso. Si experimentas dolor, es una señal de que algo necesita atención.
🔎 Tipos de Dolor y Posibles Causas
El dolor sexual puede manifestarse de varias maneras, y las causas son diversas. Identificar cuándo y dónde ocurre el dolor ayuda a encontrar la solución:
1. Dolor Superficial (al inicio de la penetración)
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Causa más común: Falta de lubricación. Puede deberse a no estar lo suficientemente excitada, el uso de medicamentos (como antihistamínicos o anticonceptivos), o la menopausia.
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Solución Rápida: Usar lubricante generosamente.
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Otras causas: Infecciones (como candidiasis), vaginismo (contracción involuntaria de los músculos vaginales) o reacciones alérgicas.
2. Dolor Profundo (durante o al final de la penetración)
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Causas: Suele estar relacionado con problemas internos que requieren atención médica. Puede ser endometriosis, quistes ováricos, fibromas o enfermedad pélvica inflamatoria.
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Solución: Consulta médica inmediata con un ginecólogo o especialista.
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🛑 La Importancia de la Comunicación
Si experimentas dispareunia, tu primer paso debe ser la comunicación.
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Habla con tu Pareja: Explica lo que sientes y ajusten las posiciones, la profundidad o la intensidad. La paciencia y la comprensión son vitales.
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Busca Ayuda Profesional: El dolor sexual no es psicológico "solamente". Necesitas descartar causas físicas. Si el médico no encuentra nada obvio, un fisioterapeuta de suelo pélvico o un terapeuta sexual pueden ser de gran ayuda.
📌 Recuerda: El dolor no es un precio a pagar por el placer. No lo ignores ni te acostumbres.
